Las
especies exóticas como el Ciervo Colorado, el Ciervo Dama, el Jabalí y
la Liebre, fueron introducidas desde Europa para "embellecer la empobrecida
fauna" de nuestros ambientes y hoy causan un serio impacto en los
bosques que no están adaptados a estas especies.
Este serio problema se controla implementando un sistema de cotos de caza
en los cuales se autoriza una extracción limitada y sirve para evitar
que las poblaciones de estas especies se siga propagando y a su vez compitiendo
por territorio con especies nativas como el Huemul.
El Pudú en cambio se ve acechado por perros domésticos, debido a que la
zona que habita este pequeño ciervo es frecuentada por ganaderos que utilizan
perros para el control del ganado.
La introducción de la Trucha para la pesca causó un grave retroceso en
las especies nativas como el Puyén y el Pejerrey Patagónico. Por lo tanto
se permite la pesca de las especies introducidas, con reglamentación,
para la disminución del impacto que causa.
La caza furtiva también está presente en este Parque y persigue especies
como el Huemul y el Puma para transformarlos luego en trofeos.
La flora exótica representa un problema de difícil solución. Numerosas
especies vegetales fueron introducidas en la región por los primeros pobladores,
en su mayoría originarios de Europa, para adornar sus jardines. De esta
manera la Rosa Mosqueta el Lupino, la Margarita y muchas otras, se aclimataron
perfectamente y gracias a la falta de controles naturales, comenzaron
a dispersarse ya sin ayuda del hombre. En poco tiempo colonizaron lugares
soleados como los bordes y claros del bosque, las zonas deforestadas y
sometidas al pastoreo del ganado, orillas de rutas y caminos, baldíos
vecinos a las viviendas, etc. Los vegetales nativos que originariamente
ocupaban esos ambientes fueron paulatinamente desplazados. Lamentablemente,
la erradicación de las plantas exóticas se torna muy dificultosa.
También la extracción maderera ilegal provoca graves impactos en los ambientes
naturales.
A esto debemos sumarle los incendios, que son en la actualidad uno de
los problemas más graves. Estos son ocasionados generalmente de manera
intencional y son un factor grave de deterioro cuyas secuelas son difíciles
de reparar.
La mayoría de las especies son de crecimiento muy lento y tardan en cubrir
las laderas. La falta de vegetación favorece el arrastre del suelo por
lluvias y viento, causando erosión.
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