Geografía
Territorio y recursos
Ríos y Lagos
Clima
Suelo
Flora
Fauna
Recursos Naturales
Demografía

En 1554, en el mapamundi del portugués Lopo Homem, apareció por primera vez, el nombre de la Argentina (Tierra Argentea). El nombre de Argentina proviene del vocablo latín argentinium, que significa plata. A partir de 1826, fué empleado como adjetivo sustantivo gentilicio y desde 1860, se resolvió acordar el uso de la denominación República Argentina en todos los actos administrativos.

SITUACIÓN

El territorio argentino está ubicado en el hemisferio sur con relación al Ecuador; en el hemisferio occidental, si se toma como referencia el meridiano de Greenwich y en el hemisferio marítimo, considerando la distribución mundial de aguas y tierras emergidas.
Tiene una posición excéntrica dentro de América del Sur que le permite una adecuada vinculación dentro del marco regional.

EXTENSIÓN

La superficie de sus tierras emergidas es de 3.761.274 km2 de los cuales 2.791.810 km2 corresponden al Continente Americano; 969.464 km2 al Continente Antártico (incluyendo las islas Orcadas del Sur) y a las islas australes (Georgias del Sur y Sandwich del Sur). Por su extensión ocupa el cuarto lugar entre los países americanos (después de Canadá, Estados Unidos de América y la República Federativa del Brasil). Por su superficie se ubica, en el séptimo lugar en el orden mundial.

LÍMITES Y PUNTOS EXTREMOS

Porción Americana:
En el norte limita con las Repúblicas de Bolivia y de Paraguay, su punto extremo está en la confluencia de los ríos Grande de San Juan y Mojinete, en la Provincia de Jujuy (Latitud 21º 46' S; Longitud 66º 13' O).

Al sur limita con la República de Chile y el Océano Atlántico hallándose su extremo austral en el Cabo San Pío, situado en la isla Grande de Tierra del Fuego, (Latitud 55º 03' S; Longitud 66º 31' O).

Por el este limita con la República Federativa del Brasil, República Oriental del Uruguay y el Océano Atlántico. El punto extremo oriental se encuentra situado al noreste de la localidad de Bernardo de Irigoyen, en la Provincia de Misiones (Latitud 26º 15' S; Longitud 53º 38' O).

Al oeste limita con la República de Chile. El punto extremo está ubicado en el Parque Nacional Los Glaciares - Provincia de Santa Cruz (Latitud 50º 01’S; Longitud 73º 34' O).

Porción Antártica:
La Antártida Argentina es la parte del territorio nacional comprendida entre los meridianos 25º y 74º de longitud oeste, al sur del paralelo 60º sur, hasta los 90º S (Polo Sur).

ZONAS DE FRONTERAS
La República Argentina se destaca por el desarrollo de sus fronteras que, solamente en la porción continental americana, se extienden a lo largo de aproximadamente 15.000 km de límites. De ellas 9.376 km corresponden a áreas colindantes con cinco países vecinos.

Tal extensión posibilita una diversidad de paisajes donde alternan campos de hielo con zonas de acentuada aridez; relieves montañosos con mesetas o llanuras; cursos fluviales o áreas lacustres con la amplitud oceánica; vegetación esteparia con bosques y selvas.

En todos los casos tienen características particulares que facilitan o no la interrelación con los países limítrofes.

La costa tiene unos 2.664 km de longitud.
Su posición marítima le permite colocar la producción agrícola en los continentes del norte, durante la estación invernal.
El mejoramiento de los medios de transporte y comunicación ha coadyuvado a eliminar progresivamente el aislamiento posicional. Además, su extenso frente marítimo determinó el carácter del comercio internacional de nuestro país, favorecido por limitar con varios países y ser terminal de numerosas rutas comerciales. Actualmente ha desaparecido el perjuicio que provocaba la adopción de una hora uniforme para todo el país de acuerdo al extenso desarrollo en longitud que posee éste: 20º ó 49º incluída la Antártida Argentina.


Territorio y Recursos

En la Argentina, todas las formas de relieve de las tierras emergidas tienen sus áreas de expansión.

Las montañas, en el occidente ocupan el 24% de la superficie de la república, las mesetas el 22% y las llanuras mayoritariamente, en el este el 54% del territorio.
En éste se pueden diferenciar nueve regiones geográficas o espacios homogéneos, que presentan características propias del relieve, clima, hidrografías, vegetación, fauna, actividades humanas, etc.
Abarca un territorio muy diversificado de montañas, mesetas y llanuras.

El extremo noroeste del país se extiende en la región homónima denominada Puna en la zona más occidental donde, se desarrolla como una meseta elevada y desértica, que se prolonga en Bolivia y Chile. Hacia el este, espaciosos valles de clima serrano albergan al hombre y se alternan con los caminos de los ríos, las quebradas angostas y difíciles de transitar. Separando estos paisajes de las inmensas planicies del este, se levantan las sierras de laderas abruptas, nevadas y contrastantes en su volumen forestal. El Valle de Lerma, las quebradas de Humahuaca y del Toro, volcanes, salares y serranías, particularizan destacadamente la región

Los Andes patagónicos, frontera natural con Chile, forman el sector más bajo de la cadena andina, raramente se superan los 3.660 m. de altitud. Desde el norte de esta sección hasta la frontera con Bolivia, la parte occidental de Argentina está ocupada por la cordillera andina principal, con una serie de picos de altura superior a los 6.400 m. El mayor de todos, el Aconcagua, 6.959 m., es el más alto del mundo fuera del sistema del Himalaya. Otros picos dignos de mención son el Nevado Ojos del Salado, 6.893 m., el Tupungato, 6.800 m., en el límite con Chile, y el Mercedario, 6.700 m.

Partiendo del sistema andino, hacia el este, el territorio está formado casi enteramente por una llanura plana o con suaves ondulaciones que desciende gradualmente desde los 610 m. hasta el nivel del mar.

Varios grupos montañosos se encuentran al este de los Andes, como la cordillera Oriental y las sierras Subandinas al norte, las sierras Pampeanas al norte y centro desde el Aconquija hasta las sierras de Córdoba y San Luis, y sistemas serranos bonaerenses como Tandilia y Ventania. Merecen especial atención las sierras de Córdoba, en el centro del país; su pico más alto es el Champaquí, 2.850 m.

Luego, hallamos los rasgos primordiales de los macizos que caracterizan a las Sierras Pampeanas. Estas poseen dos elementos distintivos pero inmersos en una misma unidad geográfica las sierras antiguas, fracturadas, elevadas, desgastadas y las planicies, limitadas en el norte predominantemente dilatadas en el sur.
Llanos arenosos y atractivos oasis complementan el paisaje amable y vigorizante de las serranías cordobesas.

La Región de Cuyo, desarrolla sus características prominentes a través de la Cordillera de los Andes y la precordillera. Las grandes montañas del oeste hablan de su origen juvenil y de la causa fundamental de la existencia de los oasis inmensamente ricos de San Juan y Mendoza: la alimentación nívea de las cabeceras de los ríos aprovechados por el hombre. Sin esta utilización de la hidrografía, el desierto pedemontano de Cuyo no había cedido territorio y el clima árido habría predominado en las comarcas.
En este lugar la gran corpulencia montañosa se asocia con las planicies, sean travesías u oasis, constituyen la raíz de la organización económica de la región.

La Patagonia, al sur de la Pampa, está formada por mesetas escalonadas, valles fluviales bajos, sierras y cañadones con vegetación esteparia y población dispersa.
Posee numerosos testimonios de la historia geológica del planeta. En ella se han producido ascensos y descensos continentales, ingresiones y regresiones marinas, vulcanismo, glaciarismo, erosión, transporte, acumulación, etc.
La juventud del relieve occidental y el oriente antiguo y mesetiforme componen una geografía despoblada en superficie e inconmensurablemente rica en el subsuelo. Los valles de regadío imprimen una nueva fisonomía a esta región, la más extensa del país.

En el norte, las llanuras ocupan la parte meridional de la región sudamericana denominada Chaco. Al poniente del eje fluvial Paraguay-Paraná se extiende la Llanura Chaqueña, muy espaciosa para el número de accidentes que presenta, su territorio boscoso, apenas inclinado hacia los colectores, presenta una gran homogeneidad fisiográfica alterada por las escasas concentraciones urbanas y el uso del suelo. En esta zona, el principal protagonista es el bosque chaqueño, longevo, gigante, imputrescible, espeso y en el oeste, impenetrable. La diagonal fluvial santiagueña establece la discontinuidad geográfica hasta la depresión de Mar Chiquita, Córdoba.

La Pampa, llanuras sin zonas arbóreas autóctonas, salvo los bosquecillos del anillo periférico, aunque forestadas por el hombre, que engloban las regiones agrícolas más productivas del país, se extiende unos 1.600 km. hacia el sur desde el Chaco.
Es la región rica por excelencia. Su suelo llano, sin árboles autóctonos y naturalmente fértil, alberga numerosos asentamientos poblacionales, favorecidos por el clima templado, determinante de su economía agroganadera e industrial.
Es una de las áreas privilegiadas más extensas del planeta, 600.000 Km2, cruzada diagonalmente por dos encadenamientos serranos que se elevan en el sur, y que por sus escasas dimensiones no deben excluirse del ámbito pampeano, Las sinuosidades del terreno, la escorrentía superficial del agua y la secuencia poblacional de la región, establecen divisiones de ésta, la más importante de la república, por su producción, industria, servicios y comercio.

La Mesopotamia, como su etimología lo indica es la región mejor delimitada de la Argentina, rasgo que atentó contra la integración del territorio al resto del país y del continente. Es la prolongación nordeste de la llanura Argentina configurada en las tierras bajas y llamadas entrerrianas, las planicies y depresiones correntinas y en la dura meseta misionera.

El extenso y rico mar epicontinental argentino, contiguo al litoral del país contiene a dos grandes archipiélagos, espolones del continente americano, al cual pertenecen naturalmente, Islas Malvinas y Tierra del Fuego.
Proyectándose el territorio nacional en el llamado sexto continente, hallamos la Antártida Argentina, cuya soberanía, pretendida por Chile, Reino Unido de la Gran Bretaña y posiblemente Brasil, no ha sido reconocida. Este triángulo esférico presenta en la península mayor, rasgos geológicos propios de la orogenia andina, fundamento que respalda la presencia científica y pacífica de los argentinos.
El arco gigantesco de las antillas australes constituyen la guirnalda volcánica que establece la vinculación geomorfológica entre América y Antártida.


Ríos y lagos

El sistema hidrográfico del Río de la Plata y sus tributarios Paraná y Uruguay es el más importante del territorio nacional (también denominado cuenca del plata). La cuenca real del Río de la Plata (el más ancho del mundo) puede estimarse en unos 4.350.000 km2 (superior a la superficie del país).

El Río Paraná, después del Amazonas, es la vía fluvial más importánte de Sudamérica.
Une a tres países latinoaméricanos y es navegable en un recorrido de 2.100 km. El Río Uruguay nace en el Brasil y es navegable hasta Concordia.

Los principales ríos son el Paraná, que atraviesa la región centro-norte del país; el Uruguay, que forma una parte de la frontera con el país homónimo; el Paraguay, el principal afluente del Paraná, y el Río de la Plata, formado por la confluencia del Paraná con el Uruguay.

El sistema Paraná-Uruguay es navegable a lo largo de unos 3.200 km. Uno de los más afamados puntos turísticos, las cataratas del Iguazú, se encuentran en el río homónimo, tributario del Paraná.

Otros ríos importantes son: el río Negro, con sus afluentes el Limay y el Neuquén; el río Santa Cruz; el río Colorado; los ríos del oeste cuyano (Mendoza, Tunuyán, Atuel, Diamante y San Juan) y, al norte, los ríos Pilcomayo, Bermejo, Dulce y Salado. Entre el Salado y el Colorado, por el sur, y la región del Chaco por el norte, numerosos grandes ríos desembocan en salitrales y pantanos, o desaparecen bajo tierra.

Además, numerosos lagos, especialmente en las estribaciones de los Andes Patagónicos. Los más importantes (Esquel y Calafate) se encuentran en las cercanías de Bariloche.


Clima

El desarrollo latitudinal del país condiciona la existencia de tipos climáticos diferentes entre sí: subtropicales en el norte, templados en el centro y este y áridos en las extensas regiones del oeste, esto favorece el cultivo, la crianza de animales y el asentamiento humano.

En los alrededores de Buenos Aires, la temperatura anual alcanza un promedio de 16,1°C. Las temperaturas de enero y julio en esta región tienen un promedio de 23,3°C y 10°C, respectivamente.

En San Miguel de Tucumán, la temperatura de enero es de 26,1°C y de 13,3°C en julio.
En las cercanías del trópico de Capricornio, al norte, las temperaturas son considerablemente superiores, alcanzándose en ocasiones máximas de hasta 45°C.

Por lo general, la climatología es fría en las partes más altas de los Andes, en la Patagonia y en Tierra del Fuego. En la parte oriental de la Patagonia, las temperaturas invernales alcanzan un promedio de 0°C. En la mayoría de las zonas costeras, el mar ejerce una influencia moderadora sobre las temperaturas.

Las precipitaciones se caracterizan por amplias variaciones regionales.
En el extremo noreste se registran más de 1.520 mm, aunque las condiciones se van haciendo gradualmente semiáridas hacia el sur y el oeste. En las cercanías de Buenos Aires, las precipitaciones anuales alcanzan unos 950 mm. En San Miguel de Tucumán llegan aproximadamente a los 970 mm; al sur del río Colorado, y por influencia de los vientos del oeste, las precipitaciones varían bruscamente de los 4.000 o 3.000 mm al este de los Andes patagónicos, a los 300 y 200 mm en las mesetas patagónicas.


Suelo

Los suelos varían enormemente en cuanto a fertilidad y viabilidad para la agricultura. El agua escasea en muchas regiones a excepción del noreste y de la pampa húmeda. La Pampa, cuyo suelo está constituido fundamentalmente por humus (con arena fina, arcilla y cieno), totalmente libre de rocas y cantos rodados, es ideal para el cultivo de cereales; el suelo guijarroso de la mayor parte de la Patagonia no es apto para la agricultura y los pastizales naturales de la región se aprovechan sobre todo para forraje de ganado ovino. La mayor parte de la región al norte de los Andes es inadecuada para los cultivos, aunque algunos oasis de piedemonte son aptos para el cultivo de frutales. En la región del Chaco el suelo, inusualmente salino, es el responsable de la abundancia de quebracho, un árbol rico en tanino.

Flora

Las áreas zoogeográficas se configuran de acuerdo a distintos factores de contención y dispersión de las especies animales.
Pueden ser geográficas (discontinuidad y continuidad del terreno), climáticas (estabilidad o rigurosidad de la temperatura), humedad, presión atmosférica, etc. y/o biológicas: alimentación, refugio, conservasionismo o enemigos naturales, agricultura, ganadería, urbanizaciones, uso de pesticidas, contaminación de las aguas, etc.

La diversidad de la vegetación en el territorio está en estrecha relación con el clima y el relieve, lo que incluye densas selvas subtropicales, extensos bosques, formaciones arbustivas del desierto, grandes coberturas herbáceas, etc.

En la región del noreste, cálida y húmeda, abunda la vegetación tropical, con árboles como la palmera, el palo de rosa, el palosanto, el jacarandá, el quebracho colorado y el ceibo.

En la Pampa, las hierbas son la principal variedad de flora autóctona; en esta región y en la mayor parte de la Patagonia prácticamente no existen árboles, a excepción de variedades importadas resistentes a la sequía, como el eucalipto, el sicómoro, el álamo y la acacia.

En los Andes Patagónicos existen densos bosques de coihues, lengas, ñires, alerces, araucarias y cipreses y otros árboles como los arrayanes, maitenes y radales.

En las estribaciones andinas de la Patagonia y en algunas zonas de Tierra del Fuego existen densos bosques de coníferas, en especial de abetos, cipreses, pinos, cedros y arrayanes.
Los cactus y otras plantas espinosas predominan en las áridas regiones andinas del noroeste argentino.


Fauna

En el norte, la fauna es de lo más diversa y abundante; entre los mamíferos de estas zonas pueden destacarse el mono, el jaguar, el puma, el ocelote, el oso hormiguero, el tapir, el pecarí y el zorrino.
Entre las aves autóctonas se cuentan el flamenco y varias especies de colibrí y loros.
Son originarios de la Pampa el armadillo, el zorro, la marta, el gato montés, la liebre, el ciervo, el ñandú, el águila, el halcón, la garza, el chorlito y la perdiz.
Las frías regiones andinas son el hábitat de la llama, el guanaco, la vicuña, la alpaca y el cóndor. Los peces abundan en las costas, lagos y cursos fluviales.


Recursos naturales

La riqueza tradicional reside en los suelos de la Pampa húmeda y de los valles y oasis en el oeste. Además, posee recursos energéticos significativos: hidrocarburos, gas, uranio y recursos hidráulicos. También son importantes los recursos oceánicos, mineros y forestales.

Los Parques Nacionales permiten salvaguardar en un estado prístino paisajes naturales o elementos de interés geológico, arqueológico, histórico, etc., protegiendo a la flora y a la fauna autóctona o exótica.

Según datos obtenidos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de los Recursos Naturales (UICN), la República Argentina se encuentra entre las treinta naciones que poseen mayor cantidad de Parques Nacionales y/o Reservas equivalentes, y se ubica en la tercera en Latinoamérica, después de Brasil y Méjico.


Demografía

Aproximadamente el 85% de la población es descendiente de europeos. A diferencia de la mayoría de los países latinoamericanos, Argentina tiene relativamente pocos mestizos (personas de origen mixto europeo e indígena), aunque su número se ha incrementado en los últimos años. Oficialmente, el país sigue promoviendo la inmigración europea. Entre 1850 y 1940 llegaron a Argentina unos 6.608.700 europeos, predominantemente de origen español e italiano, con importantes cifras de franceses, británicos, alemanes, rusos, polacos, sirios y de otros países sudamericanos. Más de una tercera parte de la población vive en Buenos Aires y en sus alrededores. El 85% de la población reside en áreas urbanas.

Volver