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Gobierno
Según
la Constitución de 1853, Argentina es una república federal encabezada
por un presidente que cuenta con la ayuda de un gabinete de ministros.
El poder legislativo reside en el Congreso Nacional, de carácter bicameral,
formado por el Senado y la Cámara de Diputados. En 1949 se aprobó una
nueva constitución, que fue anulada en 1956. Tras el golpe militar de
1966, se suspendieron todas las garantías constitucionales. También, después
del golpe de 1976 volvió a abolirse la Constitución de 1853, aunque en
1983 fue reinstaurada al volver la democracia.
Poder ejecutivo
En
su preámbulo y en gran parte del texto, la Constitución de 1853 refleja
los ideales y aspiraciones de la Constitución de los Estados Unidos. Hasta
la reforma constitucional, el presidente y vicepresidente ocupaban sus
cargos durante un periodo de seis años, sin posibilidad de reelección
consecutiva. Desde 1966 hasta 1973, y desde 1976 hasta 1983, la Junta
Militar —constituida por los comandantes en jefe de las tres armas— fue
el órgano supremo del Estado, con poderes para designar y cesar al presidente.
En 1994 se reformó la Constitución de 1853, no en el espíritu
de la letra pero sí en los aspectos instrumentales. Tres cambios sobresalientes
de la reforma son: la reducción del mandato presidencial de 6 a 4 años,
con posibilidad de una reelección; la introducción de la figura del jefe
de gabinete de ministros; y la creación del cargo de jefe de gobierno
de la ciudad de Buenos Aires, con carácter electivo, ya que hasta entonces
el intendente de la capital era elegido por el presidente de la República.
Se agregó a la Constitución argentina la Constitución Americana sobre
los Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica).
La Constitución de 1853 permite la suspensión del gobierno
parlamentario y de las libertades civiles, si el presidente considera
que, ante una emergencia nacional, se requiere la implantación del estado
de sitio; esta cláusula ha sido invocada con frecuencia en la historia
argentina.
La Constitución de 1994 estableció que el número de ocho
ministerios será determinado por una ley especial, además de las modificaciones
de duración de los mandatos presidenciales ya comentadas.
Poder legislativo
La
organización de la legislatura argentina es similar a la de Estados Unidos.
El Congreso Nacional está formado por una cámara baja, representada por
los 257 miembros de la Cámara de Diputados, y una cámara alta, el Senado,
formado por 72 miembros (3 por cada provincia y 3 por el distrito federal
desde la reforma constitucional de 24 de agosto de 1994). Los diputados
son elegidos directamente para periodos de cuatro años y cada dos se renueva
la mitad de la Cámara; los senadores son nombrados de forma directa y
conjunta para un mandato de seis años, una tercera parte se renueva cada
dos años y son reelegibles indefinidamente. Todos los ciudadanos mayores
de 18 años tienen el derecho —y la obligación— de votar. En 1962 se instauró
la representación proporcional en las elecciones nacionales.
Poder judicial
Los
juzgados federales engloban la Corte Suprema, diecisiete tribunales de
apelación y varios juzgados de distrito y territoriales en el ámbito local.
Los sistemas judiciales provinciales están organizados de igual modo.
Gobierno local
En
virtud de la Constitución, las provincias de Argentina eligen a sus propios
gobernadores, vicegobernadores y cámaras legislativas. Durante los periodos
en que la Constitución estuvo suspendida, los gobernadores provinciales
eran designados por el gobierno central.
Salud y bienestar social
El
Instituto Nacional de Bienestar Social ha administrado la mayoría de los
programas de bienestar social argentinos desde su fundación en 1944. Los
trabajadores reciben servicios sanitarios de diversos sindicatos, existiendo
una sanidad pública gratuita. El nivel de la medicina es relativamente
alto en las grandes ciudades, y constantemente se realizan esfuerzos por
mejorar las instalaciones sanitarias de las áreas rurales distantes. La
esperanza de vida es de 68 años para los hombres y 76 años para las mujeres
(según estimaciones de las Naciones Unidas para el periodo 1980-1981).
Defensa
Las
Fuerzas Armadas argentinas son una de las más modernas y mejor equipadas
de América Latina, e históricamente han jugado un papel preponderante
en los asuntos nacionales. Hasta hace poco tiempo se consideraba una milicia
nacional, existiendo una conscripción obligatoria de hasta 14 meses para
todos los varones capacitados con 18 años. El Ejército de Tierra cuenta
con unos 40.000 efectivos. La Armada dispone de un portaaviones, seis
destructores equipados con misiles, varios buques más ligeros y submarinos,
tripulados por unos 21.500 efectivos. Las Fuerzas Aéreas, con 8.900 efectivos,
cuentan con unos 200 aviones de combate, entre los que hay cazas a reacción
y bombarderos.
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