|
Uno de los
pilares tradicionales de las actividades económicas es la producción primaria.
La agricultura se desarrolla en las cercanías de su principal mercado
de consumo de productos frescos, la capital y la sierra.
Se trata de una agricultura intensiva, especializada en la producción
de frutales y hortalizas que prosperan al amparo de pequeños oasis
irrigados con las aguas represadas de los ríos Quinto, Los Molles,
Conlara y otros.
Más especializada, la agricultura extensiva de secano se ve limitada
por las fluctuaciones del clima y la competencia de las necesidades
del pastoreo del ganado vacuno.
En general, esta agricultura ocupa las zonas más aptas, desde el punto
de vista bioclimático, de la llanura, donde se afirma, sobre todo,
como complemento de la ganadería.
Se obtienen cereales (el maíz ocupa el 90% de la superficie agrícola
de secano), forrajeras y oleaginosas.
Más extensiva aún resulta la producción ganadera: alrededor de seis
millones de ha (que representan casi el 80% de la superficie total
de la provincia) son destinadas a la cría de ganado vacuno, que supera
el millón de cabezas.
El desmonte que se lleva a cabo para liberar tierras a la ganadería
extensiva aún en expansión justifica una explotación forestal de escasa
importancia, de la que se obtienen leña, carbón, postes y rollizos
de especies típicas, tales como caldén y algarrobo.
La minería es una actividad de antigua data en la provincia, que estuvo
ligada en el pasado a la producción de oro.
Actualmente, en sus minas y canteras se obtienen materiales de aplicación.
La piedra ónice u ónix constituye un recurso cotizado para la producción
de artesanías de valor turístico. La explotación de calizas abastece
la demanda de la industria local de cemento Portland.
La producción de sal común se realiza a gran escala en la salina del
Bebedero, que posee reservas enormes aunque su proceso de ’cosecha’
corre el riesgo de sufrir problemas de contaminación.
Algunas de las actividades económicas primarias dan origen a actividades
industriales, tales como los frigoríficos de carne vacuna, la purificación
de cloruro de sodio y la fabricación de cemento.
Sin embargo, estas ramas manufactureras no son las más significativas
desde el punto de vista de su contribución al producto industrial
bruto.
La fabricación de manufacturas metal-mecánicas implica al 21% de las
industrias instaladas en la provincia; también son importantes la
fabricación de textiles y la producción de sustancias químicas.
La provincia contribuye a las exportaciones de productos primarios,
que en más del 80% son bienes derivados de la ganadería vacuna (carnes,
menudencias y cuero), destinados a Chile, a la Unión Europea y, en
menor medida, a Brasil.
El turismo es una actividad marcadamente estacional.
Entre las áreas más cotizadas se destacan el valle de Concarán, la
sierra de San Luis, e incluso áreas turísticas no convencionales,
como el yacimiento arqueológico y rupestre de Inti Huasi, donde numerosos
petroglifos y pictografías hablan de una presencia humana anterior
al año 6.000 a.C.
 |
|