Geografía

El territorio de la provincia presenta dos regiones geográficas, diametralmente diferenciadas por sus paisajes contrastantes.
Salta "lugar de las peñas", debe su nombre justamente a esta característica geográfica.
El oeste y noroeste de la provincia, se extiende en la Región Noroeste, subregiones de la Puna, de los Valles y Quebradas Intermedias y de las Sierras Subandinas y Conoides, y el oriente, en la región Chaqueña, subregiones del Chaco Occidental y de la Diagonal Fluvial.

Geomorfológicamente, está constituída por un conjunto de mesetas extensas y elevadas, separadas por sierras muy denudadas.
Las más occidentales de éstas, presentan abundante material volcánico y una distribución irregular de volcanes apagados.
Presenta un relieve montañoso al oeste, con encadenamientos en sentido norte-sur.
El extremo occidental corresponde, como prolongación de la Puna de Atacama, chilena, y del Altiplano Boliviano, a la Puna Argentina, impresionante macizo de 3.800 m. de altura media, abarca aproximadamente los departamentos de los Andes y La Poma.

En cambio, las sierras del este, de mayor antigüedad, por lo tanto de menor elevación, definen las cuencas centenares que carecen de desagüe y están ocupadas por salares y salinas Salina Grande, Salinas del Rincón, Salar de Incahuasi, el extenso salar de Arizaro, Salar Pocitos o Quirón, Salar Pozuelos, Salar Centenario, Salina de Llullaillaco, Salar de Río Grande, Salar Tolillar, Salar Ratones y parcialmente los salares de Antofalla, del Hombre Muerto y Diablillos.

Con alturas de 1.000 m. y 1.500 m. sobre el nivel de las mesetas y orientados de NNE a SSO, se elevan las sierras puneñas de los Pastos Grandes, de Archibarca, Cordón del Gallego y parcialmente en Salta, las sierras de Antofalla y de Calalaste.
Los cerros, nevados y volcanes más destacables son: Rincón, Tultul, Pocitos, Queva, Aracar, Salim, Arizaro, Socompa, Bayo o Tecar, Inca, Silla, Cabecera, Negro o Volcán, Azufre o Lastárria, Archibarca y Liullaillaco, que culmina a los 6.739 m.

Al este del mismo, se desarrolla un apretado conjunto montañoso, denominado Cordillera Oriental de la Puna o Precordillera Salto-Jujeña, que afectada antiguamente por la erosión y de acuerdo a la dureza o resistencia de sus rocas determinó la formación de valles anchos, planos y quebradas largas, angostas, profundas, y con fuertes desniveles, con su máxima altura en el nevado de Cachi, 6.380 m.

Paralelas a las de la Puna, las sierras de esta subregión presentan características muy distintas en sus laderas: la occidental árida y casi sin vegetación, y la oriental húmeda y boscosa.
Las sierras del Castillo, de Acay, de Cachi, Cumbres de Obispo, Guachipas, de Metán y de Carahuasi, son los principales encadenamientos y entre ésta y la llanura oriental.
Se destaca como pico culminante la Cumbre del Libertador General San Martín de 6.380 m.

Los Valles Calchaquies y el Valle de Lerma, asiento de la ciudad capital son las más importantes cuencas de hundimiento tectónico, morada del hombre y su agricultura.
En tanto, las Quebradas Intermedias, entre cordones montañosos, recorridas por los mismos cursos que las originaron, constituyen a través de las abras o portezuelos las vías de comunicación y práctica ganadera.
Presentan en su trazado desniveles considerables, como la Quebrada Calchaqui, 1.700 m. y la Quebrada del Toro, 1.300 m.
Los valles y las quebradas son elementos fundamentales de la integración del noroeste argentino, favoreciendo la cohesión interior en la región.

Las Sierras Subandinas y Conoides, con características chaqueñas, que alcanzan los 2.580 m. en la sierra Centinela.
En esta complicada orografía, los asentamientos poblacionales se hallan en los valles, que muestran distintas aptitudes según su localización.
La ciudad de Salta, capital de la provincia, se encuentra a 1.000 m. de altura.
Conforman una subregión que para el caso de Salta se manifiesta en dos zonas, separadas políticamente por el oriente jujeño.
Son sierras largas, angostas y paralelas entre sí, situadas entre la precordillera y la llanura, hacia la cual disminuyen paulatinamente la altura; los de los ríos Bermejo y el Salado del Norte constituyen dos puertas de entrada a la región noroeste montañosa, denominadas de Metán y Orán que, por su ubicación y por estar abiertos hacia el ingreso de los vientos húmedos del este, gozan de un clima cálido y lluvioso que permite cultivos tropicales.
La red de transportes sigue el recorrido que le marcan los valles y quebradas, valles angostos de origen fluvial, que permiten el ascenso a la Puna; así ocurre con el denominado ‘tren de las nubes’, que une Salta con Antofagasta, Chile a través de la quebrada del Toro y se ha convertido en un atractivo turístico por la belleza paisajística del recorrido.
Se destacan las sierras del Porongal, del Pescado, El Astillero, del Cerro Negro, Baja de Orán, Orán, San Andrés, Serranía de la Mesada, del Alto Río Seco o Cumbre de San Antonio y de Tartagal, y en la zona central de la provincia los Cerros de la Cresta del Gallo, Las Sierras San Antonio, Gonzalez, Lumbrera, Colorada, y de la Candelaria o de Castillejos.

Volver