Flora y Fauna

Flora

Las circunstancias climáticas determinan la existencia de una serie de fajas o pisos de vegetación bien diferenciadas entre sí.
Horco molle o palo barroso, el nogal criollo, de nueces comestibles, y numerosas mirtáceas la familia de los arrayanes y eucaliptus como el mato, guil, horco-mato, alpa-mato, etc. que definen, cuando se presentan en abundancia, una formación particular llamada Selva de Mirtáceas.

Helechos Arborescentes, verdaderos fósiles vivientes, que forman bosquecillos y llegan a alcanzar los cuatro metros de altura.

A medida que ascendemos por las laderas, dejamos la selva con árboles de follaje perenne, para volvernos a encontrar con los de hoja caduca que integran el llamado Bosque Montano.
Esta formación debe soportar inviernos fríos y secos y escasas lluvias apenas 400 mm.
Aquí se diferencian tres tipos de bosque: los de Pino del Cerro, los de Aliso y los de Queñoa.
Estos pueden estar entremezclados, pero con frecuencia forman comunidades casi puras.
El Pino del Cerro es la única conífera del Noroeste argentino.
El Aliso, que llega hasta México se ubica en pendientes pronunciadas.
La Queñoa es un pequeño árbol de tronco retorcido que puede encontrarse hasta los 3000 mts. de altura sobre paredones rocosos, alcanzando una altura de hasta 6 mts.

Por encima de los Bosques Montanos encontramos los Prados Montanos formados en su totalidad por gramíneas y otras herbáceas que florecen durante las épocas de lluvia otorgándole al paisaje una belleza inigualable.


Fauna

En las zonas bajas hallaremos especies típicas de los ambientes secos de la región chaqueña semiárida u occidental.
Ejemplo de esto son aves como la Chuña de Patas Rojas, la Charata y mamíferos como el Zorro de Monte.

En las Yungas hallaremos una enorme diversidad de especies animales acorde con la diversidad de ambientes, estratos de la vegetación y pisos altitudinales.
Muchas de estas especies, especialmente las aves, realizan desplazamientos estacionales desde las zonas altas a las bajas en invierno, y a la inversa en verano.
Este grupo de vertebrados es el más numeroso, con cerca de 200 especies registradas.
Muchas de ellas son exclusivas de esta formación vegetal, las Yungas, no hallándoselas en ningún otro ambiente natural de Argentina.
Las especies más representativas son el Águila Poma, enorme rapaz en peligro de extinción, los grandes loros como el Guacamayo Verde, el de Cara Roja y Frente Naranja, el Loro Alisero característico de los Bosques de Alisos, Pavas de Monte como la de Cara Roja, endémica de la región, y una multitud de Picaflores, pequeñas aves frugívoras, trepadoras e insectívoras.

Entre los mamíferos encontramos el grupo de los herbívoros, representados por el Tapir, los Pecaríes Labiado y de Collar, las Corzuelas Roja y Parda, el Agutí y el Tapetí, un conejo autóctono.

En los Pastizales de Altura hallamos a otro ciervo autóctono, la Taruca o Huemul del Norte que se encuentra en peligro de extinción por la caza de la cual es objeto, ya que constituye un trofeo muy preciado.
Los carnívoros se encuentran en abundancia.
Los de gran porte, como el Yaguareté, ya hace muchos años han desaparecido del área.
Esta especie fue tenazmente perseguida por atacar al ganado doméstico.
Otros, de mediano tamaño, como el Hurón Grande, el Gato Tigre y el Zorro de Monte, aún se los puede observar sin dificultad.
Muchas especies de mamíferos son de hábitos exclusivamente arborícolas como las Ardillas, que recorren los troncos en busca de frutos y semillas y el Mono Caí, que se mueve en pequeños grupos por las copas de los árboles.

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