|
La
actividad económica se basa en la agricultura y en las agroindustrias
asociadas que se desarrollan en los valles, el área más dinámica.
La zona de cultivos tropicales —caña de azúcar, cítricos, bananos—
se halla en los valles tropicales del este; el de Lerma se ha especializado
en tabaco por su clima templado; en cambio, la vid encuentra su óptimo
ecológico en los áridos valles calchaquíes del suroeste.
Un lugar destacado en las exportaciones provinciales lo ocupa la producción
de porotos (judía o frijol).
La ganadería es extensiva, con predominio de razas rústicas como la
criolla, especialmente en los valles orientales y el Chaco salteño.
La explotación forestal se practica en la selva y en la llanura del
este.
El sector puneño en el oeste, con escasa población debido a sus limitaciones
físicas, es el lugar donde se desarrolla la minería de extracción
de sales y boratos; en otros distritos se obtiene hierro (Unchimé)
y uranio (Don Otto).
La actividad minera más importante corresponde a los yacimientos de
petróleo y gas en el norte de las sierras Subandinas, que cuenta con
una destilería en Campo Durán desde donde parte un gasoducto hacia
Buenos Aires y un poliducto a San Lorenzo, en Santa Fe.
Las principales industrias son los ingenios azucareros,
localizados en el área de cultivo, las bodegas en Cafayate, el procesamiento
del petróleo y el de la madera.
La provincia reúne importantes atractivos turísticos, derivados de
la tradición indígena e hispánica y de sus bellezas naturales.
Cuenta con dos pasos ferroviarios internacionales: uno en Socompa,
hacia Chile, y otro en Pocitos, rumbo a Bolivia.
 |
|