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Caracterizan
el espacio económico áreas de potencialidad económica complementaria.
Por un lado, se ha desarrollado un área de producción mixta, ganadera
y, sobre todo, agrícola y agroindustrial, que ocupa los valles irrigados,
óptimos para el cultivo de los frutales criófilos (manzanas, peras,
vid), en el curso superior del río Negro; en tanto que los tramos alto
y medio del río Colorado e inferior del río Negro se especializan en
la producción de frutales de carozo, de floración más temprana (durazno,
pelón, damasco) y cítricos.
Se trata de cultivos intensivos que demandan insumos importantes de
mano de obra para cubrir la cadencia anual de las tareas agrícolas y
obtención de productos manufacturados: riego, aplicación de agroquímicos
(fertilizantes y biocidas), laboreo de la tierra, cosecha y procesamiento
industrial de las frutas y hortalizas con destino a su exportación.
Por otro lado, existe una zona de producción minera, turística, pesquera
y de servicios, en torno a las localidades de Sierra Grande y San Antonio
Oeste, mientras que la zona andina lacustre concentra una oferta turística
de proyección internacional y recursos humanos cualificados en las ciudades
de San Carlos de Bariloche y El Bolsón, que se acompaña de la actividad
forestal.
Finalmente, en el área semiárida del centro-este, los pastizales del
monte, de baja receptividad, sostienen el desarrollo de la ganadería,
predominantemente vacuna.
Rebaños de ovinos (unos 2.000.000 de cabezas) y caprinos ocupan los
espacios más degradados de la estepa, en la que irrumpe una incipiente
actividad minera.
El peso nacional de la actividad agrícola es importante, pues su contribución
a la exportación de manzanas y peras supera el 90% del total de las
exportaciones del país en ese sector, que se destina, en el caso de
la pera, principalmente a los países de la Unión Europea (más del 60%),
del Mercosur (25%), y el resto a Estados Unidos; en tanto que la manzana
es exportada a la Unión Europea (50%), Mercosur (más del 30%) y el resto
a los demás países de Europa.
Derivada de tal potencial agrícola, la principal rama de la industria
en la provincia es la alimenticia, que genera más del 60% del producto
bruto industrial, seguida de la fabricación de productos químicos y
de una industria pesquera en desarrollo.
La economía provincial también destaca por la producción de petróleo
(2 millones de m3), cuyas reservas comprobadas superan los 14 millones
de m3, y de gas natural (más de 1.500 millones de m3) y con reservas
comprobadas que representan el 2% del total nacional.
El yacimiento de Sierras Grandes contiene unos 200 millones de t de
mineral de alta ley, del que se obtienen pellets. El equipamiento hidroeléctrico
genera el 70% del consumo energético provincial.
El turismo de recursos paisajísticos de montañas, lagos y bosques, entre
las localidades de Bariloche y El Bolsón, posee infraestructura para
los deportes de invierno, en particular la práctica del esquí.
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