|
El medio
físico provincial se caracteriza por un escalonamiento decreciente de
oeste a este.
Los cursos de los ríos que se originan en el área andina, donde la hidrografía
se hace densa, contrastan con la trama fluvial más abierta y difusa
del este; es el tramo austral de la cordillera andina donde la disposición
transversal de grandes cubetas lacustres facilita el pasaje de las masas
de aire húmedo que derraman precipitaciones sobre una angosta faja oriental.
Este mismo rasgo geomorfológico dota a la provincia del mayor número
de pasos de fácil acceso que permiten atravesar la cordillera hacia
Chile.
En el centro-este del territorio, una cubierta vegetal empobrecida limita
a las áreas con riego artificial.
El río Limay es el de mayor caudal de la provincia y los montos aportados
por su cuenca son valorizados en producción de energía eléctrica y regulación
de caudales, por medio de un complejo de presas (Alicurá, Piedra del
Aguila, Pichi Picún Leufú-El Chocón-Arroyito) que produce el 94% del
total de la energía provincial y aporta el 25% del total de la energía
producida en el país.
Esta provincia comprende las subregiones de los Andes Patagónicos, de
la Patagonia Extrandina y de los Valles de Regadío en la Región Patagónica.
Se diferencia de las otras provincias patagónicas por carecer de litoral
marítimo.
La primera se extiende en la mitad occidental del territorio provincial,
en correspondencia con el sector chileno.
A pesar de ser una franja angosta se observan diferencias entre el norte
y el sur.
Hasta los 39'º S. hallamos los llamados Andes de transición, que como
su designación lo indica, presentan características regionales de las
Grandes Montañas del Oeste y de los Andes Patagónicos: disminución progresiva,
de norte a sur, de la altura y del nivel de las nieves, presencia de
glaciares y de lagos originados por éstos y aumento de las lluvias y
de la consecuente vegetación arbórea.
Entre sus elevaciones se destacan el Volcán Domuyo de 4.709 m., Cerro
Centinela. Volcán Copahue, Cerro Nevado, Cerro Las Lajas, los encadenamientos
de Sierra de Cochicó, Cordón de Flores, Cordillera del Viento, Sierra
Trocomán, Cordillera Mandolegüe, Sierra Trolón, Cordillera del Salado,
y los pasos de Piuquenes, Lagunas de Epulafquen o Alicó, de Buta Mallín,
de Copahue, Collochue, Codihue, de Pino Hachado y Mallín de Icalma.
Los Andes Patagónicos desde los 39º S. hacia el sur, se vuelven angostos
y van perdiendo altura.
Afectada por la erosión de los glaciares y los ríos, la cordillera es
fragmentada por los cada vez más numerosos valles transversales.
También comienzan a aparecer profundas cuencas lacustres, pero no tan
extensas como las del sur patagónico.
Es notable la correspondencia que existe entre las abundantes precipitaciones,
el exceso de agua media anual, 500 mm. en el sur del Neuquén y la riqueza
de cursos y espejos de agua.
Los cerros más destacados son el Chachil, Rucachoroi, Volcán Lanín de
3776 m., Huanquihue, Azul, Falkner.
Algunos de éstos san parte de las cadenas más importantes: Sierra del
Chachil, Sierra de Catan Lil, Cordón del Rucachoroi, Sierra Mamuil Malal,
Cordón de Ipela y Cordón de Chapelco.
Son más frecuentes los pasos cordilleranos, distinguiéndose el de Reigolil,
de Añihueraqui, Tramen o Mamuil Malal, de Carirriñe, de Lipinza, de
Lago Hermoso y Portezuelo de Puyehue, algunos de los cuales son transitables
todo el año.
En algunos lugares del territorio correspondiente a la Patagonia Extrandina,
es visible el basamento cristalino patagónico, en el mismo se hallan
los ríos Collón Curá y Limay superior.
Las sierras, orientadas en su mayoría de NNO a SSE, se hallan al oeste
de esta subregión, constituyendo el denominado Sistema de los Patagónides,
que continua hasta la provincia de Río Negro.
Uno de los elementos morfológicos característicos son las mesetas a
las que también suelen denominarse terrazas o pampas.
Estos relieves elevados y planos están constituídos por rocas cristalinas,
precámbricas, con una cobertura de rodados tehuelches y basaltos.
Su origen está en estrecha relación con los movimientos de ascenso de
toda la región y la erosión fluvial.
En el nordeste del Neuquén se destaca la Sierra Auca Mahuida.
|