Flora y Fauna

Flora

Los bosques de algarrobos se encuentran en los sectores donde la napa freática se acerca a la superficie lo suficiente para ser alcanzada por sus largas raíces, pueden llegar a unos 20 metros de profundidad.
Conforman así galerías boscosas sobre los cursos temporarios y núcleos de montes en los bajos entre los médanos.
El algarrobo constituye así un importante componente del ecosistema al brindar sectores sombreados dentro de un gran ambiente desértico, permitiendo el desarrollo por ejemplo de algunas gramíneas.

Entre los arbustos podemos mencionar al retamo, una especie sin hojas, áfila, de gran importancia regional en décadas pasadas cuando era extraído masivamente para la obtención de ceras naturales; el algarrobo de guanaco o upa, un arbusto exclusivo de los arenales del centro-oeste argentino, con notables frutos o chauchas coloradas arrosariadas, esto es con visibles angosturas entre semillas; y el parrón, un fuerte arbusto con un tronco principal con corteza exfoliante similar a la vid, de allí su nombre común, que fue descubierto para la ciencia en 1984, mostrando así el desconocimiento que tenemos de nuestros desiertos.

Otras plantas comunes son: varias especies de zampas, algunos cactus como los puquis con artejos, los tallos engrosados de las cactáceas, semiesféricos, la penca, con artejos aplanados, de porte tendido y hermosas flores amarillas.

Los vegetales que habitan las altas montañas, presentan adaptaciones a las condiciones áridas extremas, al frío y el viento.

Algunas especies se caracterizan por el gran desarrollo de sus raíces, y el poseer hojas pequeñas, siendo muy poco lo expuesto a la superficie.
La defensa contra los herbívoros consiste en espinas, pelos urticantes, resinas y sustancias que les dan a las hojas un sabor desagradable, etc.

Muchas especies poseen flores muy vistosas, a veces el doble o triple de tamaño que la planta, generalmente de color blanco, amarillo o rojo, que atraen a los escasos insectos polinizadores.
Debe tenerse en cuenta que la época favorable para la reproducción es muy breve, apenas un mes, debiendo aprovechar los vegetales este período para desarrollar flores, fecundarlas y diseminar sus semillas.

Las especies más frecuentes son los pastos llamados genéricamente coirones, que forman los llamados "corionales" y arbustos recios y achaparrados de lentísimo crecimiento como la leña amarilla. El límite para la vida vegetal no se encuentra más allá de los 4.000 metros de altura, después de lo cual domina el llamado "desierto de altura", donde apenas sobreviven pequeños líquenes.


Fauna

La fauna mayor está representada por el guanaco, muy perseguido en la región, y el puma o león, que dado los daños que ocasiona en el ganado es cazado por los campesinos.

Una de las especies más singulares de esta zona es el pichiciego, denominado también antiquirquincho y quirquincho blanco.
Este armadillo, bien distinguible de otros componentes de su familia por su reducido tamaño y su tenue caparazón o "carcaza", está bien adaptado a la vida en arenales. De hábitos subterráneos, su biología es muy poco conocida.

Los ejemplares más comunes de la fauna lugareña son: zorro colorado, ratón andino, comadreja, armadillo, hurón, roedores.

Entre las aves se destacan:garza mora, pato crestón, bandurria, perdiz copetona, dormilona cenicienta que se la suele ver asociada a arroyos y lagos; chingolos; el come sebo andino, común de ver en estepas altoandinas; la agachona, de aperdizado plumaje que la ayuda a confundirse con el entorno; un inambú nativo, fácilmente distinguible por su copete erecto; la monterita de collar, pequeño paseriforme típico de estos ambientes desérticos, recorriendo inquieto el follaje de árboles y arbustos; el pepitero chico, colorido pájaro conocido localmente por vira-vira aludiendo al repetido canto que efectúa frecuentemente.
Surcando el cielo en busca de potenciales presas son bastante frecuentes los chimangos o ibiñas, y entre los carroñeros merecen mencionarse a los dos jotes, el de cabeza roja y el de cabeza negra, los cuales se ven hasta en los momentos más calurosos del día planeando por el desierto.
A grandes alturas encontramos al cóndor. Sus enormes alas lo convierten en la mayor de las aves voladoras y le otorgan una extraordinaria capacidad de planeo.
Por ser un ave carroñera es una pieza importante en el equilibrio de los ecosistemas de que forma parte, ya que es muy útil para evitar que otros animales enfermen.
Al consumir rápidamente los cadáveres, elimina fuentes de contagio de enfermedades o focos de contaminación.
Esta ave tiene sus apostaderos en los acantilados donde se forman grupos de varias decenas.
Si mientras planea un ejemplar, éste desciende bruscamente, alerta a los demás sobre la probable existencia de comida.
De este modo suelen congregarse en gran número alrededor de las carroñas.

Tambien son comunes: el águila, el halcón y el carancho.

Las lagartijas o chelcos son comunes.
Se las suele ver a mitad de mañana calentando sus cuerpos, encontrándolas plenamente activas antes del mediodía.

Aunque resulte sorprendente, durante las lluvias estivales hace su aparición una ranita autóctona de compacto cuerpo.
Se trata de un anfibio muy bien adaptado a sobrevivir refugiado durante los períodos sin precipitaciones. Sólo reaparece para reproducirse en los charcos temporarios que se forman con las primeras tormentas.
Los renacuajos se desarrollan allí velozmente para salir a la vida terrestre antes de que se sequen los efímeros cuerpos de agua donde habitan ese estadio de su vida.

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