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Esta provincia
norteña debe su nombre a la oriundez de un español, su fundador.
Se extiende en el norte desde las regiones Cuyo y de las Sierras Pampeanas.
Como una rara amalgama de montañas y llanuras, abarca las subregiones
de las grandes Montañas del Oeste, noroeste de la provincia, de las
Sierras y Pampas Altas, de los Oasis Pobres y de los Llanos Arenosos,
en el resto del territorio riojano.
Una geografía de grandes contrastes ambientales resulta del juego de una morfología del terreno que alterna
la presencia de los altos contrafuertes andinos de occidente, donde
prima un ámbito desértico, con los llanos orientales.
El relieve montañoso combina unidades estructurales de diferente origen
geológico, sobre las que se disponen longitudinalmente sobre el extremo
oeste de la provincia una serie de ríos que dan vida al mayor de los
oasis fluviales de la provincia, el de Chilecito.
Las grandes cadenas montañosas ubicadas al oeste de La Rioja,
pertenecen a la Cordillera de los Andes y a l a precordillera situada
al este de la anterior.
Se caracterizan por ser macizos, muy elevados y de difícil tránsito.
Dividen las vertientes hidrográficas, y por esto establecen el Iímite
internacional con la República de Chile.
La cordillera contiene a los cerros Vidal Gormaz, de Come Caballos,
Colorado y El Potro, destacándose los imponentes macizos del Monte
Pissis 6882 m. y del Cerro Bonete, 5943 m., el segundo de América
por su altitud.
La mayoría de los pasos andinos son altos y ofrecen dificultades como
vía de comunicación.
Los principales son: de Quebrada Seca Norte, de Quebrada Seca Sur,
del Peñasco de Diego, de Pircas Negras, de Come Caballos, del Deshecho
de Peña Negra, de Peña Negra y de la Ollita o Ramadilla.
Por su situación transicional, los cordones montañosos se confunden
con el paisaje puneño del noroeste argentino.
Entre ellos la Sierra del Veladero, Sierra de la Punilla, Cordón de
la Escarcha, Sierra Jagué, Sierra de Umango, y la occidental Cordillera
de la Brea, configuran la subregión cuyana, entre el reborde de la
Puna y la avanzada de las Sierras Pampeanas que albergan
en sus conos de deyección y terrazas fluviales otros espacios de oasis.
En ellos prosperan los cultivos de tipo mediterráneo, favorecidos
por la disponibilidad de agua, calor estival y alta insolación.
Estas estribaciones constituyen las denominadas Pampas Altas, por
presentar sus cumbres planas y elevadas.
Las Sierras se hallan separadas unas de otras por planicies que en
general tienen poca extensión, excepto en el sur de la provincia,
donde se dilatan.
Estos Llanos Arenosos de La Rioja reciben distintos nombres pero revisten
características similares. Son comunes las acumulaciones de escombros
al pié de las sierras por efecto de la desagregación mecánica de las
rocas y las aguas pluviales que las arrastran.
Las Sierras se distinguen por sus laderas dispares: la occidental
con pendiente abrupta, cuesta y la oriental con pendiente suave que
se contacta con la peniplanicie contigua, en las costas.
También los extremos son bien definidos, puntas.
Las principales sierras son: la de Famatina y Nevados de Famatina,
tramo sur de aquella, de Sañogasta, de Vilgo, de Paganzo, de Copacabana,
de Velasco, de los Colorados, de Mazán, de los Llanos, de Malanzán,
del Porongo, de Abajo, de Argañaraz, de Chepes, de las Minas, de Ulepes,
de Ambato y Brava.
La sierra de Famatina, 400 Km de longitud, es el cordón más importante.
En la cumbre de la Mejicana se halla el Cerro General Belgrano, 6250
m., máxima altura del sistema serrano pampeano.
Hacia el este se destaca la Sierra de Velasco, que extiende sus 175
Km de granito compacto.
La Sierra de Ambato es una ramificación del encadenamiento Aconquija,
que se desarrolla en Catamarca.
Los ríos que descienden de estas elevaciones son el recurso económico
primordial para el desarrollo de Oasis, que en la actualidad son relativamente
ricos o pobres.
Esto se debe al condicionamiento del clima, el suelo, la pendiente,
etc., factores que determinan que los ríos riojanos presenten comportamientos
irregulares y ofrezcan caudales mínimos.
Los Oasis Pobres de La Rioja y Chilecito son los lugares de mayor
concentración poblacional.
Los Llanos Arenosos, como su nombre lo indica, son de relieve plano
y suelen estar cubiertos de materiales de distinto tamaño, que se
originan en la destrucción de las rocas de las sierras, constituyendo
conos de deyección al pié de éstas, médanos arenosos en el centro
de la planicie o suelos impermeables de limo o arcilla.
Aunque algún río o arroyo las recorra, generalmente estas planicies
están sometidas a gran evaporación y reciben escasas lluvias, provocando
la desaparición de los cursos.
Ciénagas, barriales, salinas y salitrales pueden formarse por falta
de desagüe exterior.
Es el caso de las Salinas de Mascasín, Pampa de las Salinas, Salina
la Antigua y Salinas Grandes, en La Rioja, Catamarca y Córdoba.
Las planicies si son extensas y de poca altura, se denominan llanos,
de Paganzo, Patquía, de La Rioja, si afectan una superficie amplia,
elevada y cuadrada serán campos de Talampaya, y si son elevadas, alargadas
y flanqueadas por sierras reciben el nombre de bolsones o valles:
bolsones Hermoso, Chilecito y Villa Unión, valles de Punilla, Vinchina,
Bermejo, Famatina y Velasco.
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