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Flora
Sobre el suelo gris, arenoso y salado del
oeste, se extiende el Monte Occidental, sus ambientes son tapizados
por una vegetación dominada por arbustos y hierbas de reducido porte,
entre los cuales reinan las jarillas y el chañar acompañados por el
piquillín, molle y la barba de chivo.
Además se observan molle, algarrobo, vara de angel, barba de chivo,
zuiupe, chilladora, margarita morada y cactácea traicionera , algunas
gramíneas y numerosas especies halófilas y psamófilas arenícolas.
Hacia el este, aparece el dominio del Bosque Pampeano que alberga diversas
especies de árboles y arbustos.
Los bosquecillos están formados en su mayoría por el caldén, árbol mediano
de hasta 12 metros de altura, pariente del algarrobo norteño, cuyo fruto
es una llamativa vaina amarilla en forma de rulo; y el sombra de toro,
de características hojas romboidales, duras y con una espinita en cada
punta, que posee bellos frutos rojizos, que junto al chañar de Brea
llegan así al límite de su dispersión austral. Comparte el ambiente
de estos árboles indígenas el alpataco, también de la familia del algarrobo,
pero más pequeño cuyas espinas llegan a medir hasta 10 centímetros de
largo.
En el nordeste, la Estepa Pampeana y herbácea por excelencia, demuestra
el predominio de las gramíneas y la disminución de la flora prístina,
por el avance del urbanismo y la explotación de los bosques de caldenes.
El bosque ribereño de Sauces acompaña al valle del Río Colorado.
Tiene principalmente ambientes representativos del Monte, si bien también
están presentes especies características del espinal,
que se instalan sobre las márgenes de los arroyos temporarios,
que fluyen al pie de las serranías.
No faltan en este ambiente los cactus, como el denominado "traicionera",
sumamente espinoso y de color plateado-blanquecino.
Una margarita amarilla, la "margarita de la sierra" y una
pequeña leguminosa, que crece entre las grietas de las rocas,
constituyen los dos endemismos botánicos, es decir, que no se
las encuentra en ninguna otra parte del mundo.
Fauna
La fauna, cada vez más alejada de las ciudades
es bastante rica en zorrinos, peludos, maras o liebres patagónicas,
comadrejas, hurones, mulitas, vizcachas, pumas, guanacos, venados.
La gran variedad de hábitats y refugios que ofrecen las serranías
permiten la existencia de un elenco faunístico de inusitada diversidad
para la región.
De esta manera, personajes propios de la estepa patagónica, como
el guanaco, la mara, y el piche, conviven con representantes de las
llanuras centrales y los bosques xerófilos de La Pampa, como
la vizcacha, los predadores como el zorro pampeano, el gato montés,
y los hurones. A ellos se les suma el puma, que encuentra seguro a la
persecución a la que es sometido.
También encontramos especies exóticas, o sea no originarias
del lugar, que han sido introducidas voluntariamente por el hombre,
como el jabalí, la liebre europea y el ciervo colorado. Estas
especies, invadieron los ambientes naturales afectando su natural desarrollo.
De los reptiles presentes, pueden citarse a la iguana o lagarto colorado
y al overo, especies asociadas a las vizcacheras, que predan sobre pequeños
animales. Junto a varias especies de lagartijas, también encontramos
a la yarará ñata, la yarará grande o víbora de
la cruz y culebras como la falsa coral y la falsa yarará.
Entre los anfibios podemos encontrar solamente a tres especies: una
pequeña rana, un escuerzo y un sapo. La aridez del ambiente y
la escasez de cuerpos de agua, restringe la difusión de grupos
como éstos.
Entre las aves más comunes, habitantes de los lugares abiertos,
se encuentra el ñandú y los inambúes, como la martineta
copetona. La monjita blanca, de inmaculado plumaje, suele posarse sobre
los arbustos delatando su presencia a la distancia; el gallito copetón,
transita corriendo por entre la vegetación.
Otros habitantes alados como el cachalote pardo; el carpintero campestre
y el real; la lechucita de las vizcacheras, habitante de cuevas; el
cardenal amarillo, que frecuenta los escasos bosques; el águila
mora, imponente predador alado; el pecho colorado, de llamativa coloración
y el loro barranquero que forma ruidosas bandadas, flamencos, chajaes,
teros, patos, perdices, tiucas, lechuzas, horneros, boyera son algunas
de las numerosas aves.
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