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Su superficie presenta un
relieve totalmente montañoso. La mayor parte de su extensión está ocupada
por la Puna, altiplano de 3.800 m de promedio que se prolonga en
los países limítrofes, donde recibe el nombre de Altiplano Boliviano y
Puna de Atacama Chile. En aquella predomina el relieve montañoso de naturaleza
volcánica, como que integran el limite internacional y se suceden desde
el cerro Zapaleri hacia el sur.
Esta región se caracteriza por la gran homogeneidad humana, a pesar de
los ambientes muy diferenciados que comprende, su complejidad y aislamiento.
Esto se debe a que en el noroeste de los cursos de agua son el medio que
permite la integración regional y nacional, a través de las quebradas
vías naturales de acceso y los valles sitios de dispersión y asentamiento.
La cordillera Oriental la bordea por el este, con picos que alcanzan la
altura máxima en el nevado de Chañi, con 6.200 m.
Entre sus montañas se localiza el valle de Jujuy, a 1.100 m de altura,
donde se asienta la capital provincial, San Salvador de Jujuy. Hacia el
norte, conectando el valle con la Puna se extiende la quebrada de Humahuaca,
angosto surco de erosión fluvial, recorrido por el río Grande, que permite
el tránsito de ascenso.
Las sierras Subandinas constituyen el encadenamiento más oriental, integradas
por elevaciones entre 1.000 y 1.500 m de altura; el valle del río
San Francisco —conocido como El Ramal—, que corre de sur a norte, las
separa en dos grupos.
Es una cuenca sin desagüe al exterior dividida por mesetas largas y anchas,
y sierras altas, que orientadas de NNE a SSO, determinan numerosas depresiones
en cuyo fondo encontramos borateras, salinas y salares como el de Caucharí,
que sobrepasan los 3.400 mts sobre el nivel del mar.
En estos encadenamientos más antiguos el material volcánico, es menos
abundante que en el oeste cordillerano, las Sierras de Santa Catalina,
Cochinoca, Quichagua, Incahuasi y del Cobre, son los principales cordones.
La gran amplitud térmica diaria provoca una intensa disgregación mecánica
de las rocas, originándose enormes acumulaciones de escombros y arena.
Por el este, la Puna termina en un umbral sobreelevado, formado por las
sierras de Santa Victoria y del Aguilar, hasta el macizo nevado de Chañi,
conformando la divisoria de aguas entre la cuenca arreica y la pendiente
oceánica.
La Cordillera Oriental está constituída por sierras, quebradas y valles.
Los primeros se caracterizan por el contraste que presentan entre
la ladera oriental (húmeda y boscosa) y la occidental (árida) Es el caso
de las sierras de Zenta y Tilcara. Las quebradas surcos largos. angostos
y profundos de origen fluvial ofrecen un pronunciado desnivel en las cabeceras
de los ríos que las recorren, abriendo abras o portezuelas de fácil acceso.
Cuando son muy estrechas reciben el nombre de “angostos”.
La Quebrada de Humauhaca es la más importante, tiene una longitud de 170
km, una dirección norte-sur, su ancho promedio es de 2 km y recorrida
por el Río Grande, recibe el aporte de los ríos y arroyos procedentes
de la ladera occidental. Se distinguen dos zonas bien diferenciadas por
sus contrastantes precipitaciones anuales: hasta Pumamarca 100 mm. y en
Yala 1185 mm. El paso entre la zona seca y húmeda es repentino en Volcán
265 mm y a los 16 km. en León 830 mm. y se debe al cambio de dirección de
la quebrada. En ésta, lluvias esporádicas provocan torrentes de barro
de hasta 5 km. de largo, 60 m. de ancho y 6 m. de espesor, convirtiéndose
en un peligro latente.
Los valles, cuencas anchas, planas, originadas por hundimientos tectónicos,
constituyen al asiento de las culturas indígenas avanzadas, y hoy el sitio
de muchas localidades, como el pequeño Valle de Jujuy.
Las angostas, largas y coloridas Sierras Subandinas, se extienden paralelamente
entre la Cordillera Oriental y la Llanura Chaqueña denominadas también
Prepuna, tienen un decidido rumbo norte-sur, sus alturas no superan los
3.200 m y su volumen disminuye hacia el este, presenta aberturas o puertas
por donde los ríos penetran en la llanura como afluentes del Río San Francisco.
Las Sierras principales son las de Calilegua, Zapla, Santa Bárbara, la
Ronda, Centinela, del Maíz Gordo. El cerro Guasamayo 3.154 m, en la sierra
Santa Bárbara, es el pico culminante de la subregión.
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