|
Córdoba
participa, junto con las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, del
núcleo de mayor peso económico del país.
Desde fines del siglo XIX se incorporó a la economía nacional y al
comercio exterior con el cultivo de cereales y la producción de carne
de vacuno.
A mediados del siglo XX inició su producción industrial, apoyada en
la energía hidroeléctrica.
La producción de cereales y oleaginosas (trigo, maíz, girasol, maní,
soja o soya) está destinada en su mayor parte a la exportación.
También se producen cultivos intensivos en los valles serranos y en
el piedemonte; bajo riego se obtienen legumbres, hortalizas, frutas
y vid.
La ganadería vacuna y ovina se desarrolla a partir del cultivo de
forrajeras o en pastos naturales en el centro y sureste. La ganadería
vacuna lechera es de gran relevancia y dio origen a una próspera industria
láctea.
En el sector serrano y en los llanos semiáridos del oeste se cría
ganado ovino y caprino.
También tiene una producción destacada de rocas de aplicación.
Las industrias se concentran en la ciudad de Córdoba, capital de la provincia
y uno de los distritos industriales más importantes del país.
Otras ciudades industriales son Río Cuarto, San Francisco, Río Tercero
y Villa María.
Se desarrollan rubros o sectores industriales muy diversos como material
de transporte, automotores, maquinarias, alimentos, productos químicos,
fábrica de aviones, textiles, petroquímica y cementeras, entre otras.
En Río Tercero se halla la segunda central nuclear del país.
La belleza paisajística del área serrana constituye uno de los polos
nacionales más importantes de atracción turística.
La provincia se halla en una encrucijada de vías de comunicación con
las demás regiones.
 |
|